El desafío de los datos en tiempo real

Los datos ya están disponibles. Lo que las empresas buscan es garantizar la calidad de los datos y poder usar la información para promover la colaboración.

 

Hay una aceleración en la adopción e implementación de tecnologías y servicios para la gestión de energía y sustentabilidad. Muchas megatendencias, tales como la permanente reducción del costo de la tecnología de sensado y procesamiento gracias a la nube, han permitido a las empresas recolectar, almacenar y analizar grandes cantidades de datos. Hoy en día, las empresas pueden capturar y monitorear el consumo granular de energía y recursos en tiempo real. 

En muchos casos, estas corrientes de datos son algo nuevo para operadores y gerentes, pero aportan más oportunidades de análisis y optimización que nunca. Sin embargo, la recolección y el análisis de datos de energía y sustentabilidad pueden llegar a ser algo dantesco para las empresas, especialmente cuando la cantidad de datos disponibles aumenta sin parar y se agudiza la necesidad de garantizar la calidad de los datos.

 

El desafío de los datos en tiempo real
Figura 1. Los datos de energía y sustentabilidad provienen de una gran cantidad de entradas. Algunas son modernas, otras no tanto. En el gráfico se muestran las fuentes y con qué frecuencia se las usa.

 

Recolección de datos y cómo se comparten

En un estudio de 2018, las respuestas indicaron que el 80% de las empresas tenían proyectos de recolección de datos de energía y sustentabilidad en marcha. En 2019, el estudio encontró que hay más empresas que están buscando vías más eficientes para compartir los datos recolectados.

En promedio, la investigación comprobó que las empresas recolectan datos de energía y sustentabilidad a partir de cinco fuentes diferentes (ver figura 1). La fuente más común son las facturas de servicios públicas, utilizadas por el 89% de las empresas, mientras el 73% recurren a los sistemas de gestión de energía (EMS según sus siglas en inglés). También se suelen usar hojas de datos (52% de las empresas), como así también los extractos de datos de servicios públicos (48%).

En cuanto a la restante fuente de datos, los dispositivos IoT, sólo son utilizados por el 18% de las empresas. Esto incluye una gran variedad de dispositivos de sensado con conectividad a la nube, que permiten el monitoreo y el análisis remotos en tiempo real.

Se trata, por cierto, de una oportunidad perdida y las empresas tendrán que modificar rápidamente este enfoque. IDC (International Data Corpo­ration) estima que en 2025, aproximadamente unos 80 mil millones de dispositivos estarán conectados a la Internet, lo que significa que los 11 mil millones de dispositivos conectados hoy en día se triplicarán en 2020 y volverán a triplicarse para llegar a 80 mil millones cinco años más tarde.

A nivel macro, el 22% de las empresas compartirán todos los datos de energía y sustentabilidad a través de la organización, mientras el 58% lo harán sólo con algunos de los datos. El 21% de las empresas no comparten los datos, aunque sí los recolectan.

 

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Figura 2. Las iniciativas de gestión y sustentabilidad de los recursos impactan en toda la empresa, pero esto no significa que todas las funciones tengan que ver los datos de consumo y desempeño.

 

Los dispositivos IoT impulsan el cambio

La mayor disponibilidad de dispositivos conectados ofrece una buena oportunidad de negocio. Utilizando herramientas como sensores inteligentes, control wireless y dispositivos de borde, es posible mejorar el volumen, la calidad y la velocidad de los datos, lo que equivale a importantes mejoras de proceso y ahorros de costo.

Por ejemplo, en entornos de manufactura CIP (clear-in-place), el uso de sensores remotos se traduce en ahorros de energía y menor tiempo de parada para limpieza.  Por su parte, los sensores IoT y el software de control pueden mejorar considerablemente la eficiencia energética de los centros de datos, además de aumentar la confiabilidad del desempeño.

Compartir datos se traduce en importantes ventajas, teniendo en cuenta que el 90% de las respuestas señalaron que “los departamentos ven todos los datos” y que se puede conseguir presupuesto para proyectos de energía y sustentabilidad.

Sin embargo, hay una variedad de barreras que complican la posibilidad de compartir datos. En algunos casos, la calidad de los datos es sospechosa o son difíciles de manipular, lo que les quita valor. Por ejemplo, el 48% de las empresas señalan que los datos que recolectan son incompletos mientras el 41% reportan que no tienen suficientes herramientas para usar los datos. Y lo que es aún más importante, el 40% de las respuestas señalan que no se dispone de la suficiente experticia interna para utilizar los datos, lo cual es una barrera importante en cuanto a talentos en un mundo que se digitaliza rápidamente.

 

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Figura 3. Ya es tiempo de comunicarse.

 

La tecnología es tan sólo una de las llaves del éxito

La creciente adopción de software y otras tecnologías para recolectar, gestionar y analizar datos de energía y sustentabilidad facilita la posibilidad de compartir datos a través de organizaciones y con terceros.

Pero aun con todas estas soluciones habilitadas por la tecnología, las empresas todavía necesitan desarrollar procesos internos para compartir datos, analizarlos e implementarlos a través de su organización. El estudio sugiere que esto está ocurriendo en algunos casos. Por ejemplo, las empresas que han elaborado un EMS señalan que han tenido más éxito en su búsqueda de implementar proyectos e iniciativas de sustentabilidad.

En su reporte de recursos de 2018, Deloitte señala que las empresas realizan medición y verificación en todos o algunos de sus proyectos. También encontró que el 82% de las respuestas correspondían a una de estas dos categorías, comparado con el 77% en 2016, lo cual resalta la creciente expectativa de que la validación post-implementación con datos confiables sea un aspecto crítico.

 

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Figura 4. Barreras más allá de bits y bytes. Casi todas las empresas extraen datos, pero es posible que no puedan extraer valor de esos datos.

 

Preparado en base a un estudio a nivel mundial realizado por Schneider Electric y GreenBiz Research.

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