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Desinfección

8 preguntas sobre cloro y salud en piletas de natación

1.- ¿Es cierto que el cloro es perjudicial en bebés o niños pequeños que practican la natación en el sentido de que podrían desarrollar en unos años problemas respiratorios?

Este tema está relacionado con un estudio publicado recientemente por el Prof. Bernard de la Universidad de Lovaina (Bélgica). Este estudio no ha sido corroborado por otros estudios científicos y no aporta ninguna evidencia científica que confirme los problemas de salud mencionados.
Si se respetan los valores recomendados para el correcto tratamiento del agua con cloro, no tiene porqué producirse ningún tipo de reacción perjudicial para la salud. En este sentido, la calidad del aire y de las instalaciones en piletas cubiertas depende del buen mantenimiento de las instalaciones, de una adecuada ventilación y de la buena gestión en la desinfección del agua por parte de los responsables. Si se cumplen las pautas establecidas, no tiene porque verse afectada la salud de los bañistas.
Cada bañista aporta cerca de 30 millones de bacterias por baño, de modo que el uso del cloro o sus derivados se hace indispensable para mantener la calidad del agua en óptimas condiciones, evitando la proliferación de algas u hongos, eliminando los organismos patógenos y garantizando condiciones higiénicas óptimas.
Las buenas prácticas por parte de los bañistas también son importantes para evitar problemas de salud. En consecuencia, es muy importante lavarse y ducharse antes de ingresar a una pileta, disponer de servicios cerca de la misma y, preferiblemente, utilizar un gorro de baño.
Al respecto, un estudio de la A.E.P. (Asociación Española de Pediatría) señala que "como resumen del estudio científico realizado, se puede concluir que está demostrada la relación entre el aumento de la prevalencia del asma y la práctica de la natación a nivel profesional, pero en la actualidad no hay evidencia alguna de que el riesgo de padecer asma aumente en los niños que acuden a las piletas, siempre que en éstas existan niveles de cloración del agua dentro de los limites establecidos y que la aireación de las instalaciones sea la adecuada".

2.- ¿El cloro es cancerígeno?

El cloro no es en absoluto cancerígeno. Las frases R (que son las que indican la naturaleza de los riesgos específicos atribuidos a las sustancias y preparados peligrosos) que corresponden al cloro, son:R23: Tóxico por inhalación.
R36/37/38: Irritante de ojos, piel y vías respiratorias.
R50: Muy tóxico para los organismos acuáticos.

En ningún caso figuran las frases R45 o R49, que son las concernientes a productos cancerígenos.

3.- ¿Está demostrado que el cloro no provoca cáncer?

Después de décadas usando cloro, los estudios epidemiológicos realizados en poblaciones consumidoras de agua potable tratada con cloro no han podido establecer una relación de causa directa con ninguna enfermedad (incluido el cáncer). Esta conclusión ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), luego de evaluar todos los estudios sobre el riesgo potencial del agua potabilizada a través de cloración y determinar que el cloro no puede clasificarse como cancerígeno.

4.- ¿Qué ocurre si se ingiere agua de la pileta?

No ocurre absolutamente nada, siempre y cuando el tratamiento y la desinfección de la misma se realicen adecuadamente, no haya un exagerado aporte de contaminantes por los bañistas y se renueve diariamente una pequeña parte del agua de la pileta.
La ligera mayor concentración del cloro libre en el agua de una pileta respecto a lo que se tiene en el caso del agua de una canilla, que por su escasa entidad no tiene ninguna repercusión en la salud de las personas, es para garantizar la destrucción de los contaminantes aportados por los bañistas y compensar las pérdidas de cloro que se tienen por efecto de la agitación del agua de la pileta mientras los bañistas nadan y por las temperaturas ambientales elevadas que se registran habitualmente en la temporada de baño.

5.- ¿Por qué al bañarse pican los ojos o salen ronchas en la piel?

Eso no ocurriría si el agua de la pileta fuera correctamente tratada y desinfectada, y los bañistas no sentirían ninguna de esas molestias si no aportaran al agua contaminantes procedentes del sudor, orina, saliva, piel muerta y productos cosméticos como cremas, lacas, perfumes y desodorantes.
Esta la razón por la que es fundamental lavarse y ducharse antes de ingresar a una pileta, disponer de servicios cerca de la misma y, preferiblemente, utilizar un gorro de baño.
En cuanto al tratamiento y desinfección del agua de una pileta, se debe proceder primero a una filtración óptima del agua, y luego mantener el pH entre 7 y 7,8 y la concentración de cloro libre entre 0,5 y 3 mg/l. Además, es necesario renovar diariamente el 5% del agua de la pileta.
También es importante, en el caso de piletas cubiertas, renovar una cantidad suficiente del aire del recinto, a razón de 22 m3/hora por bañista. Una pileta debe estar correctamente aireada, ya que la circulación del aire hace disminuir las molestias provocadas por la acción del cloro sobre los contaminantes, como por ejemplo el escozor en los ojos, sobre todo en el caso de personas con tejidos conjuntivos y piel muy sensibles.
Si después de un baño en una pileta cubierta se notara alguna irritación corporal, se debe solicitar al personal responsable que aumente la renovación del aire del local, abriendo, por ejemplo, las ventanas, aunque ello pudiera suponer un ligero descenso de la temperatura del recinto.

6.- ¿El cloro es tóxico? ¿Qué efectos puede provocar en las personas?

Es muy difícil de precisar exactamente el grado de toxicidad del cloro. Varios son los parámetros que intervienen en los efectos que puede provocar en las personas:
• Su concentración en la atmósfera respirada;
• El tiempo de exposición;
• Reacción personal, que varía con la edad, condiciones físicas y resistencia propia de cada persona.
A continuación se detallan los riesgos genéricos del cloro en función de la concentración y la duración de la exposición:
Mucho antes de encontrarse mal, una persona notaría el olor intenso del cloro (olor a lavandina), después notaría irritación en las vías respiratorias y en las mucosas (nariz, garganta y ojos) y, finalmente, comenzaría a toser. Sólo en caso de que no haga nada ante estos síntomas, comenzaría a encontrarse mal por los efectos del cloro.

7.- ¿Qué producto es más seguro en cuanto a su manipulación y uso entre pastillas de cloro y lavandina (cloro líquido)?

Los dos productos son seguros si se manipulan y utilizan de forma adecuada y siguiendo las instrucciones de uso. De cualquier forma, la lavandina de hipoclorito sódico es un producto más diluido, con una menor concentración de cloro activo y, en consecuencia, más fácil de manejar e intrínsecamente menos peligroso que las pastillas de cloro (cloroisocianuratos). Por otra parte, la lavandina es un producto bastante más económico.

8.- ¿Existe alguna fórmula matemática para saber el comportamiento de una nube de cloro?

El comportamiento de una nube de cloro depende de muchos factores, tales como el tipo de fuga del contenedor (si ha sido súbita por rotura/explosión del mismo o progresiva a través de un poro en la pared del contenedor), de la velocidad y dirección del viento, de las condiciones meteorológicas reinantes en cuanto a temperatura y humedad ambientales, de la orografía del terreno colindante, de posibles obstáculos/barreras artificiales que pudiera haber en la dirección de la propagación de la nube, de la intervención realizada por el personal en los primeros momentos, etc.
Al efecto, hay programas de modelización de fugas y propagación de nubes de gases, en las que, introduciendo las características del gas fugado y las variables mencionadas, se puede obtener una idea bastante clara del comportamiento de la pluma y de la concentración del gas fugado a distintas distancias, además de su evolución en el tiempo.

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