Total de Sólidos Disueltos (TSD)...¿Es peligroso o perjudicial? ¿Es otra variable que deben tener en cuenta los operadores de una pileta? ¿Es la causa secreta de los malos resultados de un tratamiento con cloro?
Antes de despejar el mito de los "peligros" que encierra un alto nivel de TSD, intentemos explicar de qué se trata.
El Total de Sólidos Disueltos (TSD) es justamente lo que dice: la suma de todos los sólidos disueltos en el agua. Los constituyentes que entran en el TSD son varios y, en la mayoría de los casos, permanecen desconocidos cuando medimos la suma en bruto de estos metales, minerales y sales. Predominan los compuestos de calcio y sodio, pero también se pueden encontrar el magnesio y docenas de otros solubles. En las piletas recientemente llenadas, el sólido disuelto más común es el calcio en alguna forma, normalmente una sal o ion. Sin embargo, a medida que el agua “envejece”, la historia cambia.
Dicho sea de paso, los sólidos en suspensión (turbulencia, color) no son medidos como parte de TSD. Sólo se miden los materiales realmente disueltos. Ellos permanecen completamente invisibles, aunque en realidad son parte del líquido.
El sólido disuelto que más prevalece en un agua de pileta de cierta “madurez” (la mayoría de las piletas) no es el calcio sino el cloruro de sodio, conocido comúnmente como “sal de mesa”. Esta es la razón de la constante suba de TSD en las piletas de natación. Los productos que tienen sodio, como soda ash (carbonato de sodio), cloro líquido (hipoclorito de sodio) y docenas de otros aditivos y productos para piletas, y sin mencionar el sudor y la orina, se van incorporando constantemente a la pileta.
Históricamente, TSD ha sido de lento crecimiento, ya que las adiciones eran más lentas y las acumulaciones de sal en una pileta eran muchas veces compensadas por las pérdidas de agua. Los valores típicos de TSD aceptados estaban por debajo de 1.000 ppm, especialmente en un agua más joven. Puesto que los operadores suelen agregar sales de calcio a las piletas recientemente llenadas para el control de la corrosión, el calcio podría estar dominando el TSD durante un breve período. Sin embargo, a medida que envejece el agua, especialmente en piletas “herméticas” (aquellas sin pérdidas y de poco retrolavado), el TSD sube.
Cuando se utiliza cloro líquido, el TSD suele subir a tasas de dos o tres miles de ppm por año. Algunas veces incluso más rápido. Y la dilución de rutina simplemente no puede compensar esta tendencia. Y es por estos valores considerables que el TSD es parte de la química del agua. Y es allí donde difieren las recomendaciones en cuanto al tratamiento.
Se suele recomendar el drenaje de la pileta ante niveles acumulados de TSD de incluso 1.500 ppm, mientras se lo recomienda siempre cuando los valores de TSD exceden 2.000 ppm. Es una recomendación errónea, sin méritos y de derroche. El drenaje raramente es necesario incluso con valores que 5.000 ppm o más.
Miremos por un instante a un caso extremo: incluso las piletas con agua de mar, con niveles de TSD de 32.000 ppm o más, trabajan sin problemas en todas las áreas de tratamiento: cloración (incluyendo control de potencial redox), filtración y control de la corrosión. Las piletas públicas con agua de mar se ven resplandecientes, higiénicas y perfectamente manejables.
La regla de oro en lo que hace al drenaje de una pileta es muy sencilla: No drene a menos que hay una buena razón para hacerlo. Y, por lo general, el nivel de TSD no lo es.
Pero espere un minuto… ¿Qué hay acerca de esas referencias serias acerca de pérdidas en la eficacia del cloro a medida que sube el nivel de TSD? Esto es cierto en un muy bajo porcentaje… Si sube algo que se denomina fuerza iónica o presión iónica, disminuye levemente la cantidad de HOCl remanente asociada a cualquier pH dado… (el cloro “libre” se compone de levemente más OCl¯). Comparado con un TSD de 400 ppm, un nivel de 4.000 ppm aumenta la ionización, reduciendo así la “capacidad de trabajo” del cloro en una cantidad equivalente a una pequeña pérdida de menos un bit en la suba de una décima en el valor de pH. |