Hay un importante número de dueños de piletas que han reemplazado sus sistemas convencionales de tratamiento con cloro por un sistema más avanzado y más seguro. La razón está en la creciente preocupación por el potencial efecto negativo sobre la salud que tienen el cloro y los sistemas de tratamiento con cloro.
¿Sabía usted que el cuerpo puede absorber de 600 a 1.000% más contaminación en una ducha solitaria de 10 minutos que tomando la misma agua de la canilla durante todo un día? ¿Se dio cuenta cuán seca está la piel luego de nadar en una pileta y el efecto que tiene sobre el pelo?
El agua clorada de las piletas de natación está diseñada para atacar la materia orgánica viva. ¿Nosotros no somos materia orgánica viva?
Al reemplazar el sistema de filtro existente en una pileta por un sistema alternativo sin cloro, se pueden detener los efectos dañinos del cloro y otros contaminantes en el agua de una pileta.
Hay dos tipos de sistemas que se considera que son altamente efectivos: filtración con carbón activado y ósmosis inversa.
El principio de operación de los sistemas de filtración que utilizan carbón activado es la adsorción. El carbón es muy poroso y tiene la capacidad de adsorber impurezas como así también la mayoría de los gases venenosos.
Estos filtros vienen provistos de varios bloques de carbón activado y también deben contener materiales que remuevan partículas tan pequeñas como de un micrón. También pueden incorporar iones negativos para una hiper-hidratación y que ayudan al cuerpo a combatir problemas comunes de la piel, rejuveneciendo y humidificando la misma y suavizando el pelo sin productos químicos.
El sistema de ósmosis inversa hace atravesar el agua por una membrana semipermeable ultra fina, donde se separa el líquido y se lo envía a un tanque de almacenamiento. El concentrado de salmuera que queda es drenado. A continuación, el agua es almacenada en un tanque de presión y tratada en una etapa final de pulido con carbón activado para remover todos los olores y sabores remanen-tes antes de ser enviada como agua purificada a la pileta de natación. Las unidades de ósmosis inversa son conside-rablemente más baratas que los sistemas de filtro con carbón activado, siendo su desventaja el hecho de gastar mucha agua. Por cada litro de agua purificada producido, se desperdician dos litros.